domingo, 31 de marzo de 2013

A ti


Gracias a Joaquín,
por las canciones,
por las puertas de emergencia.




He visto una sala de estar
dónde nunca ha estado nadie,

he visto casas sin tejados
por los que imaginarte bailando,

he visto luces
que no terminaban en túnel
sino en casa.

He visto gente caminando por la calle
como si les pesase el reloj.

He visto niños
que ya no salen a jugar
porque no saben
o prefieren ahorrarse el mal trago

de aprender a perder.

He visto a parejas rotas
dándose la mano
tras un nuevo encuentro.

He visto a parejas felices
que ni se tocan.

He visto nubes incapaces de nublarte,

y te he visto llorar
dejando al cielo más claro como el más oscuro.

He cantado en los pasillos
de los hospitales.

Perdí las ganas de Navidad,
Carnavales, y otras fiestas de guardar.

El verano dejó de interesarme
el día en que te quedaste después de despedirte.

Tengo miedo de contarte que tengo miedo,
a ti, como diría Sabina,
que te lo haces.

A ti que no me dejas limpiar la sangre
en la que ahogué tus recuerdos.

A ti que te paseas como un gato en celo
y nunca terminaste de creerte
aquel cuento de París.

A ti que no entendías la diferencia entre bailar sola
y un bolero.

A ti, que ya no quieres que te cuente
cuentos para no dormir.

A ti que me dejaste aprender a arañazos
lo caliente que se vive en el infierno.

A ti que ya no te quedan fuerzas
para pasarte por aquí.

A ti que no has llorado
ni una sola vez
nuestros errores. A ti,
que ya ni lees
lo que escribo
sobre ti.

Amor, no me he ido del todo, ya ves, a veces me asaltas en la noche
me tocas los versitos que inolvidablemente te escondo a diario

y ya no me caben otros besos

Pero ahora consigo ir caminando en dirección opuesta a tus pasos,

para verte fuerte y valiente,

para recordarte irrompible

para no saber en cuántos pedazos
te partí.

Ahora me siento en la ventana,
como si mirar a la calle
volviese a mostrarme la vida que puedo permitirme,

y sonrío tonta,
creyéndome dueña de algo
aunque sea un sueño
que casi puedo tocar.

Y me quedo parada,
fría
esperando que alguna canción me saque de este lío.

Pero            al final
 siempre termino viendo
esa pared verde,
 en ruinas
del edificio de enfrente.

2 comentarios:

  1. He conocido estrellas que se apagaron sólo porque te vieron de cerca, y cómo brillas guapa, cómo brillas que ya ellas para qué.

    Hermoso esto.

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    1. Yo he visto Soles que calientan el corazón menos que tú, fíjate.
      Hermosa la vida, si estás en ella.

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