viernes, 22 de mayo de 2015

Si tú supieras.

Quiero mecer lo único que me queda en las entrañas: todo este ruido que hace tu recuerdo.

Tanta arena llena de cristales
desgastados como yo

del paso de las olas

del tiempo perdido

de la noche en que dejamos de luchar. Creo que era de noche

Creo que aún estoy allí.

Creo que aún emiten calor
(mis entrañas)

Creo
como si no fuera el último resquicio de fe

la última oportunidad de imaginarte
en mi mano
en mi pecho
en el hueco que dejó tu ausencia.

Todo este ruido, pequeña
que no para

como no paró el mar de traer tus restos a la orilla

Como no paré yo
de volverte a buscar.

Como este olor a café que augura
que otra vez no hemos dormido
que pronto será la última.

Como este quedarme inmóvil
sonriendo a toda esta sangre tuya que me acaricia.

A toda esta sangre tuya
que se hace barro con la arena

que juega con las rocas
a dibujar rostros rotos

Como cuando fui niña y la playa podía ser el paraíso

Y ahora, que vuelvo a la inocencia
de creer
que en el infierno, al menos, no vas a tener frío. Pequeña.

Pequeñita.

Que hasta luego, a veces
siempre es hasta siempre. Que no te sé decir adiós.

Hasta luego. Pequeñita.

3 comentarios:

  1. No tengo palabras para expresar que siento cuando te leo porque tú te las llevas todas.
    Impresionante.
    Nos vemos el 27 sin falta.
    Un abrazo.

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  2. Cuanto más veces nos rompemos, mejoramos la versión.

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  3. Transmites como pocos,
    Ojala escribir como ud.

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