jueves, 22 de enero de 2015

Supongo

Supongo que a veces estoy triste cuando lloro
dice Rafa.

Supongo que no te llamo
porque tu número se quedó escrito en los muros
de aquella casa que derrumbé cuando te fuiste.

Supongo que no soy capaz de pedírtelo de nuevo.

Que no nos encontraremos en un bar, por la casualidad que siempre forzábamos
para volver a vernos.

Supongo que no estamos en la misma ciudad.

Que no recuerdas a qué velocidad ibas
la última vez que te masturbaste
mientras yo miraba.

No se me ocurre metáfora para esto.

Supongo que lo que escribo sólo habla de mí,
porque sigo sin conocerte.

Porque "te odio" es lo más cercano a un encuentro. Forzoso.

Ya podríamos chocar
para fingir, en un intercambio de seguros,
un roce de piel.

Seguro que lo harías.

Supongo, digo.

Te supongo de tres metros.

Me supongo atada a una cama, con camisa de fuerza y mordaza. Evitando correrme.

Tampoco encuentro metáfora para el océano que provocas.

Supongo que no.

Hoy he ido al médico. A fichar mi vida.

A mentir. A jurar que esta vez voy a seguir el cauce del río.

Lo prometo. Supongo.

Ha empezado diciendo que tampoco está tan mal sentirme más muerta que viva. Que él también.

Hemos terminado en un abrazo

en que

supongo

he recordado que si tú fueses un árbol,

todas tus raíces ya me han destrozado la piel.

6 comentarios:

  1. joder.
    Supongo que tampoco yo encuentro otra palabra.

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  2. Escribes tan precioso que levanto la copa, brindo por ti y la rompo también

    http://versameentuboca.blogspot.co.uk/

    Por si te apetece pasarte ;)

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  3. Supongo que hacia tiempo que suponía leer algo así. Y supuse bien.

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