lunes, 21 de abril de 2014

Eres todo lo que quise ser. Y ya no quiero.

Imagina a Sabina cantando Barbie Superstar.

Tenía los pies diminutos. Apuntando al cielo.
Soñando con el día en que todo
iba a arder.

Hazte así, que se te cae la cara de vergüenza,
y prefiero las bragas.     Me dices.

Hubiera dado nada por una sonrisa. Tuya.

La nada te juro que es solo ruido. Y un poco de sueño.

Esto que nos hacemos
se llama despertar.

Eres todo lo que quise ser.

Y ya no quiero
ponerme debajo,

dejarme obligar
a dejarte.

Dónde cojones has vivido antes de nosotros.

Eres todo lo que quise ser, pero no te puedo.


A los 14 fue la reina, y hoy no sabría qué decir.

Explota por los suelos. Desde que te fuiste.

Huele a tu perfume en los contenedores quemados
de la última manifestación
del poco amor que nos quedaba.

No sé qué pasó antes del portazo.

He visto amanecer desde una ventana. Cerrada, yo.

He visto a demasiada gente olvidar su vida.
como para querer olvidarte.

Por eso he empapelado las paredes de esta cárcel de sal
con recortes de tus restos.

No sé si te descuarticé por amor
o por placer.

Me saben las manos a sangre. Y sonrío.

La nada.

Estás tan encogida.          Me dices.

Voy a desaparecer.

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